Había llegado por fín el día ... estabas conmigo y ese sólo hecho detenía los relojes de las personas que nos rodeaban y que transitaban las calles que recorríamos.
Descubrimos complicidad, habitamos el mismo sueño y por momentos la mirada bastaba para transmitir la magia que había en el ambiente.
Me tomaste de la mano, y en ese gesto me entregue a vos ... el pasado desapareció y con amor me aferre a tu presente.
No lo dudes, quiero ser tu presente ...
No hay comentarios:
Publicar un comentario